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APEGO: CARA INERTE, "STILL FACE"

Vídeo 1: extraído de Youtube "Importancia de interactuar con el bebé - Experimento Still Face Dr Edward Tronick subtitulos español

En psicología, entender la importancia que tienen lo cognitivo, lo emocional y afectivo, lo conductual y como interactúan con lo biológico (genética, hormanal, etc.) y lo ambiental, es importante. La aparición de cada una de estas capacidades del ser humano, no ocurren a la vez. Irán desarrollándose durante toda la experiencia vital. 

En el vídeo vemos como el Dr. Tronick nos ilustra con los resultados de su experimento. Es conmovedor y angustiante ver como el bebé se tensiona ante la falta de comunicación facial de la madre. El rostro humano es fundamental para el desarrollo psicológico del niño, es fuente de la información sobre la seguridad y proximidad con la figura de apego, que el bebé necesita para garantizar su supervivencia. 

Las preguntas oportunas, para reflexionar sobre el desarrollo psíquico del bebé serían, ¿el bebé tiene una capacidad cognitiva suficientemente desarrollada como para pensar que su madre no está dispuesta a proporcionarle la seguridad y soporte suficiente para su desarrollo?, ¿cómo actúa, a qué nivel lo hace, lo emocional?, ¿son simplemente procesos conductuales; si pongo la cara inerte o sonriente el bebé reacciona de una forma u otra? 

Considero que éstas y otras preguntas interesantes sobre lo que ocurre en el bebé tienen respuestas complejas, pero que sin las grandes teorías psicológicas que hemos mencionados, no tendríamos ese marco teórico necesario para aproximarnos a unas respuestas satisfactorias. 

A nivel neurológico, existen diferentes circuitos que interactúan. En el caso de los procesos cognitivos, estos actúan, fundamentalmente, sobre zonas de la corteza cerebral. En las primeras etapas de la vida del bebé, no están constituidas de forma compleja estas zonas corticaleas, por la falta de mielinización y otras circunstancias neuronales. 

La existencia de un doble circuito de las emociones (LeDoux, 1996), en el que una primera vía sería la subcortical, que estaría relacionada con el tálamo sensorial y el núcleo amigdalino. Es decir; estructura cerebrales muy primitivas. Mientras que la segunda vía conectaría con la corteza cerebral, esta no estaría interactuando de forma determinante en la conducta del niño del vídeo que hemos visto. Como hemos indicado anteriormente, la corteza cerebral está estructurándose en esta etapa primera del desarrollo.

El niño siente una serie de emociones La ansiedad y tensión que experimenta son evidentes. La propia situación hace que movilice recursos muy pobres, pero evolutívamente eficaces, para su supervivencia. Balbuceos, sonrisas y movimientos muy desorganizados para captar la atención de la figura de apego. 

Es difícil que a nivel cognitivo pueda elaborar pensamientos muy elaborados. Parece, viendo las imágenes, que lo "innato o primitivo" que existe en nosotros domina la situación. Tronick, lo simplifica teorizando sobre "lo bueno", aquello que el bebé recibe como placentero y seguro. "Lo malo", aquello que hace movilizar todos sus recursos para modificar esa situación displacentera (sonrisa, llanto, miradas, etc.), al percibirse como displacentero. "Lo feo", que entraría dentro de lo que no puede modificar el propio bebé, le tensiona y hace perder el control de la situación. 

Los primeros meses de vida son determinantes para la construcción de la personalidad y la salud mental de la persona. Recordemos unas palabras de Bowlby; para que se desarrolle o no, un apego hacia una figura determinada se deben dar dos situaciones fundamentales; " a) la sensibilidad con esa figura reaccione a las <<señales>> del bebé, b) la intensidad y naturaleza de la interacción entre la pareja". (Bowlby, 1969). La sensibilidad con que la madre del vídeo atiende a las señales del bebé, serán fundamentales para su desarrollo emocional del bebé. En segundo lugar, Bowlby, habla sobre la importancia de la relación parental. Pero de eso hablaremos en otra ocasión.

Esto nos ilustra sobre el valor tan extraordinario que tiene la figura materna para la salud mental de un bebé. Debemos ser consciente de ello, para actuar de forma responsable en el cuidado de nuestros bebés. Contribuyendo todos a, reducir al máximo, al bienestar que todo niño necesita para desarrollarse adecuadamente.

Un saludo.



Bibliografía.

Bowlby, J., (1969). El Apego. El apego y la pédida. 1ª Edición 1998, 6ª impresión 2016. Paidós. Barcelona. 
LeDoux, J. E., (1996). The emotional brain: The mysterious underpinnings of emotional life.  Simon & Schuster. New York..

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